Restaurar tu vida, es una decisión valiente

¿Qué es la Restauración Vital?

Es un acompañamiento personalizado , para conocer tus nuevas necesidades y dar forma a tu nuevo plan de vida, rota por la adversidad.

El Kintsugi

Un objeto dañado se puede reparar y convertirse en algo más valioso. Lo mismo sucede contigo y con tu vida.

¿Por qué es necesario?

Puedes cambiar tu manera de sentir.

Puedes contarte una nueva y mejor historia.

Puedes darte permiso para ser una nueva versión de ti mismo.

Nadie quiere vivir con dolor

Nadie quiere vivir con una enfermedad crónica, con dolores que anulen, con sillas de ruedas o depender de prótesis, de difíciles tratamientos para vivir la vida.

La sociedad es «inaccesible».

Vivimos en una sociedad de cierto «postureo», y en la que no es tan fácil ser aceptado en el mundo laboral, sentimental e incluso social. Ni decir, lo inaccesible que es este mundo por lo general, y las renuncias a las que hay que someterse.

El problema final es una mala gestión.

Entonces, no sólo necesitas de valentía y motivación para superar los procesos. La vida te pide mucho más si quieres vivir, participar, ser parte de, ligar, salir a trabajar, divertirte, sentir, bañarte. Y todo esto por igual para los afectados y sus padres, madres, y parejas.

El resultado de una mala gestión de este problema social es: depresión, tristeza, apatía, suicidio, desesperanza y abandono. Y en otra dimensión, problemas económicos y de inclusión social.

¿Y qué quiero yo hacer por ti?

Ponerle amor de nuevo a tu vida. Darte permiso para ser una nueva versión. Dejar que la enfermedad o discapacidad, o ambas, sean tan sólo una etiqueta más en tu vida, y no tu forma de vivir.
Y para eso vamos a trabajar en tres pasos.

Despedida de nuestro yo

o vida anterior

Trabajar tus emociones

y creencias limitantes

Nuevo presente

con objetivos adaptados

Restaurar tu vida es vivir, es entenderte, es aceptar y es decidir hacer de tu vida una experiencia, que lejos de ser la que pensaste, la eliges tú de nuevo y encuentras otra vez, la risa, la seguridad, el desarrollo personal, la recuperación del control, la sexualidad, y cualquier necesidad primaria y emocional, que necesitas reordenar como ser humano.